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Realizan trabajos en diferentes áreas del sistema de salud. Los profesionales recalcan su actitud frente a todas las circunstancias. Su labor diaria significa un gran apoyo para los médico.

Por Iván Cabello / Facso

Toda persona que se haya ido a hisopar, vacunar o simplemente pasó cerca de las filas de los testeos que se realizan, se han encontrado con la misma imagen: una fila de gente esperando ser atendidas y al lado personal de salud, con sus uniformes, sus chalecos verdes, tapabocas y demás protecciones. Lo que no todos saben, es que muchos de ellos son estudiantes de las carreras que ofrece la Facultad de Ciencias de la Salud, que trabajan todos los días junto a los profesionales y que sus tareas son voluntarias.

Si alguna vez estuviste aislado, diste positivo de Covid-19, o pasaste por uno de los accesos de la ciudad al comienzo de la pandemia el año pasado, fueron estudiantes de medicina y enfermería quienes te tomaron los datos cuando te fuiste a hisopar, eran quienes te recibían en los accesos a la ciudad cuando el ingreso estaba restringido, son quienes te llamaron para ver cómo te sentías y si necesitabas algo en caso de estar aislado.

Los voluntariados que los estudiantes realizan son fruto de un trabajo en conjunto que la Facultad de Ciencias de la Salud tiene con el Municipio y con la Provincia de Buenos Aires. Sin embargo, necesitan de un planeamiento previo.

Nicolás Pereyra Díaz, docente del PFO y Jefe del Area de Emergencia del Municipio, señala que es una actividad impulsada desde la Facultad: "Los estudiantes de quinto año tienen que acreditar prácticas, dentro de esas prácticas se propusieron diferentes actividades". Podían anotarse para trabajar en el área que ellos quisieran, siempre y cuando haya cupos disponibles. La selección dependía también de cuestiones académicas de la Facultad. Por lo general quienes participan son estudiantes de quinto año, explica el docente.

Estos espacios no son un lugar donde los chicos y chicas estén solos, sino que hay un acompañamiento de parte de un docente a cargo que es quién les designa las actividades. En concordancia, la Dra. Mariana Diamanti, docente y asesora de la Secretaría de Salud del Municipio, aclara que antes de empezar a trabajar todos los voluntarios tuvieron una capacitación previa y que "todo esto se trabaja de forma conjunta y ordenada con la Facultad. No largamos los chicos crudos a la calle".

Es en estos espacios donde los y las estudiantes intercambian conocimiento y despejan dudas con los docentes, una tarea que se realiza cada vez que se suman nuevos integrantes o cuando empiezan una nueva actividad.

Desde hace poco más de un año todo el personal de salud viene poniendo sus mayores esfuerzos en combatir esta pandemia, es por ello que la sumatoria de los estudiantes generó un cierto alivio en las tareas de los médicos.

Mariana Diamanti resalta la predisposición de los voluntarios y su facilidad para adaptarse a diferentes circunstancias. La doctora los describe como "un batallón de chicos", recalca sus ganas de aprender, su cordialidad y empatía con los pacientes y expresa que "son como unos soldaditos de la salud".

Asimismo, Diamanti señala que en un contexto en el que el tiempo de la pandemia se ha estirado de forma significativa "la ayuda de los chicos viene a hacer una bocanada de aire".

Paz Loustau está en quinto año de la carrera de Medicina y se encuentra en el voluntariado desde el comienzo de la pandemia. Ella se sumó a todas las actividades desde el principio "con el afán de empatizar con el resto, no solo con la población, sino también con nuestros docentes, que la mayoría también son médicos", aclaró. La experiencia para ella es enriquecedora y describe que le permitió dejar de tener una mirada tan cerrada de la medicina.

Por su parte Ana Clara Irassar, estudiante avanzada de medicina señala que la experiencia adquirida los ayuda a tener un nivel práctico y aprender "como se trabaja en la salud pública, la comunicación y el trabajo interdisciplinario", además de agregar que es gratificante que los profesionales los incluyan.

"Son nuestros pares, nuestros colegas"

Desde ambas partes, tanto los docentes y profesionales como los estudiantes, recalcan el respeto mutuo que hay día a día: "Los ámbitos de trabajo son excelentes en lo que respecta a organización", expresó Loustau.

Mientras que Irassar planteó que "siempre están predispuestos a ayudarnos".

Por su parte, los profesionales a cargo de comandar las distintas tareas coinciden con ellas. Pereyra Díaz alude a que "los estudiantes siempre tienen muy buena voluntad y está bueno recalcarlo".

En tanto que Diamanti remarcó que están trabajando codo a codo con ellos en beneficio de la sociedad y enfatizó que "son nuestros pares, nuestros colegas".

Las áreas de trabajos son varias. En principio están los RTA (Rastrear- Testear- Aislar) y los estudiantes asisten a todos los que se realizan en el Hospital Municipal y los que se hacen en los territoriales, paseo de la salud y demás lugares designados.

Allí la tarea que llevan adelante es llenar la planilla con los datos del paciente a hisopar: "Preguntan síntomas, cuándo comenzó, qué factores de riesgo tienen, y determinan si corresponden hacer un hisopado o sino corresponde", explicó Pereyra Díaz.

Otra de las tareas es la que se realizan en el Centro de Telemedicina Covid Universitaria (CeTeC-U), alojado en la Facultad de Ciencias de la Salud. Este trabajo "tiene que ver más con la parte estadística de vigilancia epidemiológica", indicó Diamanti.

Mientras que desde su experiencia Irassar comentó que en estos espacios, además del seguimiento médico, hay seguimiento humano, ya que "también es una manera de ir consultándole cómo se siente, si necesita algo y si necesita alimentos, ya sea por motivos económicos o por si vive solo y no tiene quién le acerque".

En la misma línea, Loustau agregó que muchas veces son los adultos mayores quienes esperan un llamado "para sentirse acompañados, porque están solos, aislados y necesitan hablar".

Concretamente, en el CeTeC-U realizan un monitoreo diario de los casos activos de covid y sus contactos estrechos, a través de comunicación telefónica controlan, supervisan el bienestar de los pacientes, sus contactos estrechos y de ser necesario dan aviso al médico profesional a cargo.

Además de la ayuda en los testeos y el monitoreo de casos, por medio de un convenio con la Provincia de Buenos Aires, muchos de los estudiantes tienen la posibilidad de ayudar en la vacunación contra el COVID-19.

La experiencia en la campaña de vacunación a Paz Loustau la marcó mucho, ya que describe que es muy grande "la alegría que transmite la gente mayor cuando se vacuna. Te llaman para sacarte una foto afuera con sus hijos y demostrándole al mundo que ahora van a poder vivir un poco más tranquilos".

Ambas estudiantes son vacunadoras eventuales: "Hicimos un curso primero teórico virtual, después presencial y ahora estamos aplicando vacunas en este momento", contó Irassar.

Loustau dijo que reciben un resarcimiento en ambos trabajos: "Obviamente tenemos una remuneración como becarios de vacunación y en el CeTeC-U", sin bien "el principio de esto fue voluntariamente", concluyó.

 Fuente: elpopular.com.ar